¡Advertencia!

Thierry Jamin, en un famoso sitio arqueológico, preparando la campaña Inkari 2012Thierry Jamin, en un famoso sitio arqueológico, preparando la campaña "Inkari 2012" (Foto: Thierry Jamin, septiembre de 2011)

Así como todos lo sabemos, la búsqueda de Paititi atrae desde hace siglos a investigadores, exploradores y aventureros de toda clase. Podemos encontrar en Internet todo tipo de escritos sobre el tema. En lo que nos concierne, las únicas informaciones oficiales y fiables son publicadas en esta página y en los sitios web asociados:

Algunas informaciones difundidas sobre ciertas plataformas, dichas "enciclopédicas", como Wikipedia, concerniendo a mi equipo y yo mismo, contienen un número importante de inexactitudes y declaraciones malévolas que rozan hasta a veces con la difamación. Evidentemente no son firmadas por ningún autor. Advertimos a nuestros amigos Internautas contra tales artimañas que podemos sólo denunciar. Al mismo tiempo, rendimos homenaje al coraje de estos autores anónimos…

Comprendemos que la mediatización de las investigaciones de mi equipo pueda irritar a veces algunos “especialistas" de Paititi para los cuales todos los medios son buenos para denigrar nuestro trabajo.

Los presupuestos para organizar una campaña de investigaciones no son anodinos. La mediatización constituye para nosotros un medio de financiar estos estudios.

También quiero precisar que el grupo Inkari, que tengo el honor de dirigir desde el 2009, esta únicamente constituido por profesionales y siempre actúa en el estricto respeto de las leyes peruanas. Cada una de nuestras campañas de investigación hace sistemáticamente objeto de un proyecto de investigación, dirigido por un arqueólogo peruano. Cada proyecto está sometido a la aprobación del Ministerio peruano de Cultura y, si llega el caso, de los Ministerios del Medio ambiente, de Salud, del Interior o de los Asuntos Exteriores.

Lamento de precisar a estos pseudos “especialistas" que el equipo Inkari es actualmente el único que actúa así, en toda legalidad.

No dejamos de denunciar aquí, en Cusco, las intrusiones ilegales de pseudos "exploradores" nacionales o extranjeros, en busca del Paititi a golpes de dinamitas o detectores de metales...

Sabemos, más que nadie, lo que significa la investigación de la ciudad perdida de los Incas. Esta búsqueda se merece. Su descubrimiento, estamos convencidos de eso, no será el hecho de estos huaqueros, visiblemente sostenidos por estos valientes autores anónimos.

Sólo una investigación metódica y seria permitirá un día hacer pasar la ciudad sagrada de los Incas de la leyenda a la ciencia. Esto implica el respeto de las leyes, de los reglamentos y de los protocolos, pero igualmente el respeto de los valores humanos y de las tradiciones locales ancestrales. Tantos elementos indispensables que parecen olvidar la inmensa mayoría de los investigadores del Paititi.

Thierry Jamin